PARAGUAY
MARAVILLOSOS RIOS
Tras muchos años de duros regímenes políticos, Paraguay se muestra hoy como un país misterioso, para aquellos que gusten de los lugares con un rico pasado indígena y como un territorio donde se hace el futuro a fuerza de esperanza.
Situado en el corazón de América del Sur, el Paraguay es un país mediterráneo de unos 5 millones de habitantes. El país esta dividido en dos regiones separadas por el río Paraguay. La región del Oeste es una llanura semiárida y la oriental es una fértil mesopotamia surcada por grandes ríos, que en muchos casos constituyen fronteras naturales con sus vecinos, e irrigada por arroyos interiores, en la que se encuentra la mayor parte de la población. Su capital Asunción es una de las más antiguas ciudades de América.
Aduana y documentación: Para ingresar en Paraguay se requiere el pasaporte si su estancia es inferior a 90 días.
Diferencia horaria: - 4 horas / -5 horas.
Idiomas hablados: Los idiomas oficiales son el español y el guaraní.
Electricidad: 220 voltios a 50 Hz.
Moneda y cambio de divisas: Guaraní.
Compras: La artesanía paraguaya presenta invariablemente la influencia de las tradiciones guaraníes y españolas. Ambas han aportado elementos para el desarrollo de una cultura muy particular. La artesanía más famosa es el ñanduti o tela de araña, tejido a mano y desarrollado especialmente en Itauguá, muy cerca de la capital. En cuanto a artesanía indígena hay que destacar las cestas, sombreros, posavasos y posaplatos realizados con fibras naturales. Otro de los artículos más destacados son los tallados en madera, instrumentos musicales y la alfarería.
Ubicada sobre la margen izquierda del Río Paraguay. Es una ciudad que posee y ofrece mucho. A su encanto colonial se suman matices modernos; a la exhuberancia verde de sus parques, plazas y paseos se suman el colorido de sus calles y la calidez y hospitalidad de su gente.
Asunción fue fundada en 1537 en la febril búsqueda del Dorado. Posteriormente parten de la ella conquistadores, jóvenes mestizos y miles de Guaraníes sometidos a hacer nuevas fundaciones.
Asunción no sufrió los rigores de las guerras de la independencia, no obstante durante la guerra de la Triple Alianza, en la que Paraguay se enfrentó a sus poderosos vecinos (Brasil, Argentina y Uruguay) fue sometida a incendios y pillajes del ejercito de ocupación de debió ser evacuada.
El centro histórico de Asunción, ocupa una amplia franja que se extiende paralela a la Bahia del mismo nombre y configura el eje “Historico-Civico”, fragmento urbano que a pesar de los cambios no ha perdido sus antiguas funciones.
Uno de los bordes de esta franja esta marcado por el río Paraguay y la Bahía de Asunción. En su recorrido es posible encontrar playas de finísima arena, imponentes barrancos que exhiben las cicatrices de arroyos y antiguos cauces, cerros como el LLambaré y edificios importantes.
No cualquiera lee rápidamente la trama que teje Asunción. Hacerlo es recorrer sus calles, subir y bajar, escuchar sus sonidos urbanos, mezclarse con ellos y disfrutar de aquello tranquilo y cotidiano. Aquello que las grandes ciudades van pediendo rápidamente.